viernes, 27 de mayo de 2011

La Masonería y los Símbolos

La Francmasonería, por la vía del simbolismo, ofrece enseñanzas de moral y conocimiento a través de un proceso progresivo de grados en el que cada vez se incorporan mayores ideas en materias éticas, humanistas y filosóficas, crecientemente complejas. Los miembros asumen con frecuencia desafíos que les estimulan y les llenan de mucha satisfacción personal.

El ordenado sistema de trabajo en las logias y la realización de ceremonias, que usualmente son seguidos por reuniones de sana convivencia fraternal, absorbe a sus miembros y genera entre ellos una amistad desinteresada y recíproca, estimula el trabajo en equipo, desarrolla el carácter y ofrece el placer de las experiencias compartidas.

La Francmasonería no es una religión ni aspira a mostrar un camino de salvación. Sin embargo, alienta a sus miembros a buscar el origen y finalidad de sus existencias para hacerlas más dignas de la sociedad y anima a los que son creyentes a ser honestos partícipes de sus particulares doctrinas.

La Francmasonería no es una organización política, carece de agenda en esa materia y no patrocina discusiones sobre política contingente en sus reuniones de trabajo. Su compromiso es la perfección del hombre como vía para lograr lo mismo con la sociedad.

Nuestros Ideales y Principios

Se considera de suma importancia la declaración de ideales y principios que se ha mantenido presente, pues en ella se concreta la filosofía de la masonería interamericana, a saber:

1-La francmasonería es un movimiento filosófico activo, universalista y humanitario, en el que caben todas las orientaciones y criterios que tienen por objeto el mejoramiento material y moral de la humanidad sobre la base del respeto a la personalidad humana.

2-La francmasonería no es órgano de ningún partido político, ni agrupación social y afirma, en el propósito de estudiar e impulsar, al margen y por encima de aquellos, los problemas referentes a la vida humana, para asegurar la paz, la justicia y la fraternidad entre los hombres y los pueblos sin diferencia alguna de raza o nacionalidad.

3-La francmasonería reconoce la posibilidad de mejoramiento indefinido del hombre y de la humanidad, en un principio superior e ideal al que denomina "el gran arquitecto del universo". Tal reconocimiento de un principio originario y de una causa primera deja a cada uno de los masones sus puntos de vista particulares sobre la naturaleza del mismo, absteniéndose de todo acto confesional por lo tanto, no prohibe ni impone a sus miembros ningún dogma religioso y rechaza todo fanatismo.

4-La francmasonería establece que el trabajo es uno de los deberes y derechos del hombre y lo exige a sus adeptos como contribución indispensable al mejoramiento de la colectividad, propugna y defiende los postulados de libertad, igualdad y fraternidad y por consecuencia combate la explotación del hombre por el hombre, los privilegios y la intolerancia.

5-La francmasonería reconoce que es posible alcanzar la paz entre los hombres y las naciones en forma definitiva, superando la violencia y utilizando la razón, que para el advenimiento de la paz es necesario ser actores y participar en la historia asumiendo un compromiso inteligente y ético.

6-La francmasonería reconoce la necesidad de trabajar por la vigencia universal de los derechos humanos

¿Se puede ser masón, no importa tu religión?

El único requisito religioso es que los candidatos crean en el Ser Supremo. Si usted puede profesar la fe en la buena fe en el Ser Supremo, usted es elegible para ser masón.  Los puntos clave que debe recordar es el requisito de la creencia en el Ser Supremo y el hecho de que la masonería es una fraternidad, no una religión.

¿Es la Masonería una religión?

No! La Masonería no es una religión. La religión, implica varias cosas: un plan para la salvación o la ruta por la que se llega a la otra vida, una teología que trata de describir la naturaleza de Dios, y la descripción de formas o prácticas mediante las cuales un hombre o una mujer puede tratar de comunicarse con Dios.

La Masonería no hace nada de esas cosas. No!!! Ofrecemos ningún plan de salvación.

La Masonería no tiene dogma o la teología. Se enseña que es importante que cada hombre tenga una religión de su elección y ser fiel a ella. Un buen masón se hace aún más fiel a los principios de su fe por la pertenencia.

Abrimos y cerramos nuestras reuniones con la oración, y se nos enseña que ningún hombre debería comenzar cualquier empresa importante sin primero buscar la guía de Dios, nunca se le dice a un mason como él debe orar o para lo que debe orar. En su lugar, le decimos que debe encontrar las respuestas a estas grandes preguntas en su propia fe, en su iglesia o sinagoga o una casa de culto. Instamos a los hombres a no descuidar su desarrollo espiritual y para ser fieles en la práctica de su religión, cualquiera que sea.

¿Es la Masonería una sociedad secreta?

No. Nada mas lejos de la verdad. Las sociedades secretas se definen generalmente como las organizaciones que son desconocidos para el público y cuya existencia es negada.

La Masonería, por otra parte, es bien conocida y muestra con orgullo su existencia. Templos Masónicos son claramente marcados y conocidos como tales, y logias aparecen hasta en la guía telefónica. Los miembros suelen llevar en público corbatas, anillos o botones (pins) que los identifica como los masones, ademáas, los masones participan a menudo en el trabajo comunitario caridad. Por último, algunas actividades masónicas están abiertas al público general.

La Masonería no es una sociedad secreta, sino más bien una sociedad con algunos secretos. Se trata principalmente de los modos de reconocimiento - las señales, los apretones, los signos, y frases por las cuales los masones se reconocen mutuamente. Los rituales de grado real se consideran secreto, no porque no haya nada que pueda perjudicar la Masonería por su revelación, sino porque son más significativas si el candidato no sabe lo que va a suceder durante las mismas con anterioridad.

Cabe señalar que muchas otras organizaciones tienen una clase similar de secretos. Fraternidades universitarias y sociales a menudo tienen pequeños secretos que sólo conocen sus miembros, lo que les permite viajar de casa en casa y aún así ser conocido.

Simplemente Masonería

La Francmasonería, o simplemente Masonería, es la más antigua y más extensa organización fraternal, dedicada a promover la fraternidad universal que abarca todo el género humano. Aunque la Masonería no constituye una religión ni ejecuta ritos religiosos, sostiene la existencia de un Ser Supremo a quien denomina Gran Arquitecto del Universo, para evitar así cualquier sectarismo, por una parte, y señalando el carácter rector y edificativo de la Divinidad, por la otra.

La organización de la Francmasonería está basada en Grandes Logias, cada una de las cuales es soberana dentro de su propio territorio. No existe una autoridad central que tenga tuición sobre todas las Grandes Logias. Sin embargo, para que una Gran Logia sea aceptada por las demás, debe cumplir con ciertas normas, prácticas y tradicionales, aceptadas por la mayoría como fundamentos indispensables de la Masonería.

La Francmasonería no acepta distinciones de raza, color, religión ni nacionalidad.


Siendo una organización fraternal, la Francmasonería le proporciona a sus miembros la oportunidad de encontrarse y disfrutar de la compañía de amigos que comparten los mismos ideales, dentro de un espíritu de benevolencia y tolerancia, guiados por los principios éticos más elevados. La Masonería es personal en sus ceremonias privadas. Sus rituales dan expresión dramática a una filosofía de la vida basada en la más estricta moral.

La Orden incita a cada uno de sus miembros a la autosuperación mediante el estudio y la práctica de las virtudes. Las herramientas del masón operativo, como ser el nivel, el mazo, el cincel, la escuadra y el compás, son empleados en forma simbólica para enseñar los principios fundamentales del amor fraternal, la caridad, la justicia, la equidad y la honestidad que los Masones deben practicar en sus vidas diarias. La fraternidad masónica no oculta su existencia, propósitos, ideales ni principios. Los Templos Masónicos ostentan casi siempre el emblema universal de la Masonería, la escuadra y el compás semi-abiertos, entrelazados. También muchos Hermanos llevan la insignia masónica en la solapa o en un anillo.

En las reuniones periódicas de las Logias (semanales, bisemanales o mensuales) se escuchan charlas sobre temas filosóficos e históricos y se debate libremente sobre dichos problemas, excluyendo en forma absoluta toda discusión sobre las creencias políticas y religiosas privativas de cada uno. Una de las tradiciones de la Francmasonería es la de no pedirle a nadie que ingrese en la Orden. Sin embargo, todo varón honorable y mayor de edad puede pedirle información a cualquier Masón sobre los procedimientos de ingreso”.